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Los científicos trabajan para desarrollar una mano robótica de bioingeniería que pueda 'sentir'


Científicos de la Universidad Atlántica de Florida (FAU) y la Facultad de Medicina de la Universidad de Utah están desarrollando la primera mano del mundo que puede sentir el tacto. Los investigadores tienen como objetivo desarrollar una mano robótica que pueda adaptarse a su entorno. Un equipo multidisciplinario asumirá la tarea que podría revolucionar el futuro de la prótesis. El equipo de científicos está dirigido por investigadores de la Facultad de Ingeniería y Ciencias de la Computación de FAU que han obtenido una subvención de $ 1.3 millones para financiar la investigación.

Prótesis mejorando continuamente

Las prótesis han mejorado a pasos agigantados en la última década, desde ser adiciones pesadas y torpes que a menudo ralentizaban en lugar de ayudar a su usuario, a manos de robot que se pueden controlar con nuestro cerebro. Sin embargo, incluso la prótesis más sofisticada puede resultar difícil para el usuario acostumbrarse y controlar debido a la falta de sensibilidad. Sin una experiencia táctil de cerrar una mano alrededor de un objeto, los usuarios deben confiar en imágenes que no son intuitivas. El equipo está desarrollando un método para vincular las sensaciones táctiles del robot con el cerebro del usuario. El desarrollo incluye la investigación sobre cómo se relacionan las neuronas cerebrales y el comportamiento humano. Los resultados de estos hallazgos ayudarán a los científicos a comenzar a crear un robot que pueda permitir que su usuario sienta el tacto.

La investigación desentrañará el misterio de la vía neuronal del cerebro

Los científicos ya tienen un gran impulso en su proyecto al poder trabajar con una mano robótica que batió récords, desarrollada por el Laboratorio de BioRobotics en la Facultad de Ingeniería y Ciencias de la Computación de la FAU. Esta increíble pieza de ingeniería robótica ya puede hacer mucho más que una prótesis promedio. Tiene la capacidad de comprender los cambios de presión y puede interpretar información de diferentes materiales y objetos con los que interactúa. Como una mano humana, la mano del robot tiene muchos receptores sensoriales que le ayudan a ajustar su agarre de acuerdo con el peso y la textura de los objetos.

El proyecto tiene como objetivo aprovechar la capacidad de esta mano robótica para recoger esta información y encontrar una manera de enviarla al cerebro del usuario para que la reciba de la misma manera que lo hacemos con nuestra piel normal. Los científicos deben comprender cómo reemplazar las vías neurales en el cuerpo de una persona que ha sufrido daños o pérdidas en las extremidades debido a un trauma.

La investigación puede tener una amplia aplicación

Erik Engeberg, Ph.D., investigador principal, profesor asociado en el Departamento de Ingeniería Mecánica y Oceánica de la FAU, y director del Laboratorio de BioRobotics de la FAU explica diciendo: “Cuando el nervio periférico se corta o se daña, utiliza la rica actividad eléctrica que táctil los receptores crean para restaurarse. Queremos examinar cómo los sensores de la punta de los dedos pueden ayudar a regenerar los nervios dañados o cortados. Para lograr esto, vamos a conectar directamente estos nervios vivos in vitro y luego estimularlos eléctricamente a diario con sensores de la mano robótica para ver cómo los nervios crecen y se regeneran mientras la mano es operada por personas sin extremidades ". El equipo tiene financiación para los próximos cuatro años. La investigación final no solo será de utilidad para pacientes que han perdido extremidades, sino para personas que han sufrido una pérdida de funcionalidad en brazos y manos debido a parálisis o ictus.


Ver el vídeo: MANO ROBOTICA (Noviembre 2021).