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Estos sensores dan a los robots una sensación de tacto similar a la humana


Los robots se volvieron mucho más inteligentes gracias al Laboratorio de Ciencias de la Computación e Inteligencia Artificial (CSAIL) del MIT.

Ted Adelson es el líder del grupo que cautivó por primera vez al mundo robótico hace ocho años cuando su equipo presentó su nueva tecnología de sensores llamada GelSight. El sensor puede proporcionar un mapa 3D increíblemente detallado cuando entra en contacto físico con un objeto.

Ahora el equipo está montando estos sensores en las pinzas de los brazos robóticos. Los robots entonces comprenden mejor los objetos con los que entran en contacto.

El equipo de investigadores presentó su trabajo en el Congreso Internacional de Robótica y Automatización la semana pasada. Se presentaron dos artículos, el primero presentó datos de GelSight que mostraban cómo permitía a un robot juzgar la densidad de las superficies con las que entra en contacto. Este aspecto es crucial si imaginamos un futuro con robots entregando cada vez más artículos. El otro documento mostró los datos recopilados que indican cómo un robot fue capaz de agarrar y manipular objetos pequeños utilizando sus brazos robóticos con sensores GelSight instalados.

Una solución de baja tecnología para un problema de alta tecnología

En el complejo mundo de la robótica, el sensor GelSight puede parecer una solución de baja tecnología a un problema de alta tecnología. El GelSight consiste en un pequeño trozo de goma transparente o "gel", como lo llamaron sus creadores. Un lado de este bloque está pintado con pintura metálica reflectante. En el lado opuesto de la pintura hay tres luces de colores y una cámara. Cuando la goma se empuja contra un objeto, el gel se amolda a esa forma. La pintura metálica reflectante facilita que la computadora comprenda su geometría y genere algoritmos para ella. Entonces, la computadora usa la forma con sangría y los reflejos de luz para comprender la forma tridimensional de lo que está tocando.

[Fuente de imagen: Melanie Gonick / MIT]

Buen agarre

Los robots utilizados en las pruebas tenían los sensores GelSight instalados en sus "manos" de pinzas planas que les permitían recoger objetos y probar superficies. Para un robot autónomo, es esencial saber con qué materiales está interactuando. Saber qué tan duro o blando es el material y cómo se comportará ese material les ayudará a realizar tareas de manera segura y eficiente. Los sensores GelSight también ayudan a los robots a comprender la materialidad y el comportamiento de los objetos que de otra manera se verían muy similares.

[Fuente de imagen:Melanie Gonick / MIT]

Entendiendo el toque humano

Antes de los sensores GelSight, los robots usaban el método primitivo de "pinchar" objetos para determinar los materiales al detectar cuánto "dar" había en cada material. Los investigadores del MIT repensaron la forma en que los humanos entienden la materialidad a través del contacto. Generalmente hacemos suposiciones sobre las propiedades de un material analizando el área de contacto entre el objeto y nuestros dedos. La forma en que cambia esa área informa cómo entendemos los materiales. Por ejemplo, los objetos más blandos a menudo se aplanarán más, aumentando el área de contacto entre el dedo y el material.

Estos emocionantes descubrimientos del equipo del MIT significan que los robots están más cerca que nunca de convertirse en parte de nuestra vida cotidiana.

VíaMIT

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